jueves

Cuentos de Secundaria: "Cronica en una mente retorcida"

4 comentarios:
En mi epoca de Secundaria estaba muy metido en el rollo de los asesinos cereales... digo, seriales.

asi que me puse a escribir cuanta cosa sangrienta y mala se me ocurria, la mayoria eran basura, no lo puedo negar, pero entre ellos pude encontrar 12 que me gustaron.

los tome y los reescribi, llenando los huecos que tenian y mejorando los detalles, algunos ya los han leído aqui, como el "Cuento de un Vagabundo" o "El hombre del pozo", pero los demas no y me agradaría oír algunas críticas al respecto, así que ahora los voy a subir uno a uno aquí, empezando por este:

Cronica en Una Mente Retorcida
Por Martin Alejandro Mendoza Soto.


Fue hace tanto tiempo...
Como todos los dias, sali temprano a la calle para buscar, y esta vez era un tipo delgado y de mirada apagada, se veía en sus ojos la tristeza de vivir.

Esa tristeza que todos tienen antes de irse.

Lo segui un rato, entro en una fabrica, quizas era un trabajador mas, o quizas el dueño, quizas tenia una casa vieja donde lo esperaba su familia, quiza tenia dos hijos, y la desesperacion de no tener nada que ofrecerles lo destruia por dentro....

quizas...

Talvez vivia solo, quiza era un hombre tan solitario que el solo hecho de volver a casa y ser recibido por el eco de sus pasos lo deprimia... quiza... ya habia intentado morir antes...

Incluso talvez... su propia vida ya era para el mas una carga pesada que un regalo de Dios... tan pesada... que podia sentir su corazon rogarle por un largo y merecido descanzo.

Anocheció.

Salio y camino entre las sombras de los callejones en busca de un autobus que lo llevara a su casa, sin embargo eso nunca ocurrio, doblo a la derecha en la ultima esquina, si hubiera doblado a la izquierda nada hubiera pasado.

Sin embargo lo hizo, yo observe detenidamente, puedo decir que fue desafortunado, ellos lo rodearon y quisieron asaltarlo, se defendio valientemente hasta que el cuarto saco un cuchillo.

La recuerdo bien... esa mirada apagada, ese rostro delgado, la misma mueca de horror que todos hacen antes de morir así.

Eso me hizo sentir tan bien... igual como me hicieron sentir todos aquellos a los que he llevado durante siglos al otro mundo.

fin
Espero les haya gustado.